miércoles, julio 02, 2008

Palitos PeP


Argentina es hermosa. Es bella por dentro y por fuera. Tiene la cara linda y la sonrisa perpetua. Y esa mirada llorosa que te cala bien adentro.

Pero más allá de conquistarme los sentidos y el corazón, que lo hizo la muy chula, atacó directamente a mi debilidad por los vicios tontos, como si me conociera de toda la vida.

Hasta entonces para mí la palabra kiosco traía a mi mente la prensa diaria, revistas, coleccionables, paquetes de chicles y a veces caramelos Vita C y bolsitas de Ruffles.

En Argentina descubrí un nuevo concepto: El “Maxi-kiosco”.

Es un lugar de ensueño repleto de “galletitas”, chocolates, caramelos y cualquier cosa que te pueda parecer deliciosa. Es un oasis que encuentras en cualquier barrio, ciudad, cada dos cuadras… abierto cuando lo necesitas, y siempre oportuno para las reuniones improvisadas tan normales entre argentinos. En alguno de sus anaqueles rodeados de chucherías encontrarás los Palitos PeP.

Nunca he sido golosa, pero sí he sucumbido ante vicios simplones que por alguna razón que desconozco me hacen perder los papeles. Muy de tarde en tarde descubro alguna fruslería y entonces me hago fan-consumidora hasta conseguir que la marca comercial no quiebre (galletas de jengibre y zumo de arándanos en Inglaterra, mortadela de pavo de Mercadona, Pepsi-Max,…).

Y fue al poco de aterrizar en Ezeiza que ésta "gallega" fue agasajada en una velada única, con su parrillada y con todo lo imaginable. Aplacando mi sonrojo en una Quilmes (qué belleza) descubrí tras la botella unos salados, crujientes y deliciosos palitos. Nada más ponerlos en mi boca me supe perdida.

A partir de ese día, mis andanzas fueron acompañadas por mis nuevos amigos y como suele sucederme con mis vicios, llegué a protagonizar algún episodio en el que rocé la ridiculez: Como en el avión de Misiones a Buenos Aires, en el que ahogué mis lágrimas por el robo de mi bolsa de regalos, tragando palitos PeP. (Hice alguna estupidez más que no me atrevo a contar, quizás en un futuro airee mis rubores).

Palitos PeP, os echo de menos. Me acuerdo de vosotros en cada fiesta y en esas tardes de sofá y película. Qué buena compañía. Os convertisteis en el sabor de mi Argentina, por eso, lo menos que debo hacer es promocionaros.

Querido "Gallego":

Si viajas a la hermosa Argentina, no dejes de visitar el Barrio de la Boca en Buenos Aires y escuchar el eco de sus Conventillos, y de paso recordar que un día fuimos recogidos de nuestras pateras en su Puerto.

Pasea por Corrientes y come una pizza en Las Cuartetas. Si afinas la vista podrás ver en un rincón a aquel republicano que dejó en su aldea de León a una madre anciana y un hermano cura.

Toma un “remis” y déjate seducir por la charla del “remisero”. Te hablará como si fuérais viejos amigos del cambio climático, de la Kirsner o de su abuelo que emigró de un pueblo de Vizcaya.

No te quedes sólo con la imagen hermosa de sus avenidas imponentes, de su Obelisco, sus calles de arboledas y parques de ombúes. Siente en cada calle, en cada plaza, el latido de nuestros viejos que llegaron sin ropas ni corazón y se hicieron de nuevo.

Y por favor, no te vayas sin probar los palitos PeP. Y si es con una Quilmes mejor.

18 comentarios:

yo mismo dijo...

no sé si sabrás que adoro la publicidad, las marcas, los productos y a la gente que me habla de ellos :) me encantó esta historia que, he de decirte, repetiré en cuanto ponga un pie al otro lado del Atlántico.

un beso. (estoy volviendo)

Espejo ROJO dijo...

argentina es hermosa por donde se la mire
saludos ;)

Eclipse dijo...

jaja... tengo planeado un viaje a bs as para setiembre y de seguro me acordaré de vos.
pero cuando vengas al sur pasate también por ese rinconcito del mundo, al otro lado del charco. vení y date una vuelta por la capital más austral. si querés te compaño a recorrer mi montevideo.
me encanta que hayas pasado por mi blog. seguiré por acá...

Gastón Martorelli dijo...

Ay, mi Buenos Aires querido. Como sabrás, todos los bonaerenses amamos esta ciudad, tan neurótica y ruidosa, pero tan apasionante y cálida.
En todas las esquinas, hay un chamuyero que encandila con sus ideas, un remisero que se las sabe todas, y personajes pintorescos.
Buenos Aires es La Boca, el Obelisco, el chamuyo, la fanfarronería, los sueños, el amor, y tantas otras cosas.

Lo que nos diferencia, es que yo todos los días tengo acceso a las Pep en los "Maxi", y vos no! Je je.
Es el precio de ser argentino.

Me alegra que un premio con mucho cariño te haya inspirado este texto precioso.

Un beso, SOLETE (menos mal que no somos orientales, que reemplazan la R por la L)

Gastón.

Gastón Martorelli dijo...

Olvidé decirte, gracias por la dedicatoria. Me averguenza, porque no lo merezco, pero muchas gracias.
Hoy me enteré que mi vieja (mamá, mejor dicho, bueno, ya que quieres tanto a Buenos Aires, hablo como porteño), que es pintora, firmó tu blog de muñecas de trapo.
Eso me pasa por recomendarle que se haga un blog de arte, para mostrar lo que hace.

Antes de irme, me dirigiré a Sigrid de Madriz como Sigrid Solete. Me fascinó esa expresión, será porque nos causó gracia.

En fin, me voy Sigrid.
Un beso.

hawwah dijo...

Mira qué bien, Sigrid, tu entrada me viene como anillo al dedo...afinales de agosto viajo a Buenos Aires!:) así que apunto todo esto y desde luego probaré esos palitos!

un beso muy grande

Laura dijo...

Me has dado ganas de viajar a la Argentina. Más de las que ya tenía, al menos. Y, por supuesto, de probar los Palitos Pep. Yo también me dejo embaucar por productos de las tierras que visito aunque sean de lo más tonto.
Gracias por visitar mi blog. Te añado al blogroll para venirte a visitar y que te visiten los que me visitan. ¡Qué lío!

hawwah dijo...

Muchas gracias, cielo!
Ya te diré porque todavía no estoy planeando nada...tengo la cabeza aún en BCN...cuando vuelva a Zaragoza nos podremos con el tema...

buen día!

Raquel Fernández dijo...

Argentina es hermosa. Y los kioscos son la perdición de todos nosotros!!!
Me emocionó mucho el post. Gracias.
Un abrazo enorme desde Buenos Aires.

Margarita dijo...

EsosMAxi-kioskos están llenos de perdiciones, ¡cómo añoro Bs. Aires!
Espero ir pronto.
Besos

Andina dijo...

Muy gracioso lo del los palitos PeP, mis hijas te darán la bienvenida al club de sus palitos! ! Y yo que lucho para q no los quieran todos los dias....pero es cierto, son demasiado ricos como para dejarlos a un lado, por ahora he logrado evitar que los acompañen con cerveza ya que tienen 8 y 1 años! !
Te dejo mi carño y gracia por visitar mis experiencias, todavia no me animo a ser completamnete yo en mi blog, ya va a llegar la sincronixacion entre el sentimiento y la escritura! ! !
Neuquen- Argentina

Samuel Villena dijo...

Un lugar que añoro sin haber estado nunca... es uno de mis viajes pendientes, quizá el más esperado.

Un abrazo Sigrid, nos vemos.

Rodolfo Serrano dijo...

Cómo agradecerte este viaje a Buenos Aires. Yo lo recuerdo tanto... En uno de mis viajes, se me olvidó la maquinilla de afeitar. Era domingo. Salí del hotel y caminé por las calles semidesiertas, gozando de esos paseos que me recordaban Madrid en domingo. Gente tranquila que caminaba, tiendas cerradas, algún bar que abría despacio sus puertas. Hasyta que llegué a una tienbdecita en la que vendían de todo, chucherías, agua, pan... y maquinillas de afeitar.
Charlé un rato con el hombre, como si fuera un vecino más y volví al hotel sintiendo que estaba en casa.

Gastón Martorelli dijo...

Sigrid, vuelvo al blog para pedirte que visites a un amigo mío, que abrió un espacio también de historias y reflexiones.
La dirección es www.ciclotimia-autorizada.blogspot.com, y espero que te guste.

Ah, dejé una historia en el colectivo de la ciudad que tanto te gusta y mencionas aquí.

Besos, abrazos y caricias múltiples.

Andina dijo...

Sigrid! es verdad cuantas coincidencias! Ademas del buho en el jardín, que por cierto ya es mucho, veo q tenemos música en común, el Gabo marquez, Elsa y Fred (que peliculón!)y seguramente otras tantas....Un verdadero gusto encontrate...además que lindo escribis.
Me atrevo a recomendarte una peli, de Ricardo Darín...Luna de Avellaneda, creo q describe muy bien al argentino. Cariños. Andina

Celta y Roja dijo...

Sigrid ¡Qué bien describes nuestra ciudad! Con respecto a los palitos Pep ,si vienes otra vez para estas tierras te prometo esperarte con una caja repleta de ellos, a los que sumaré otras de nuestras curiosidades como los caramelos Refresco (con un sabor mezclado de tutti frutti y mentol), alfajores "Capitán del Espacio" (oriundos de mi ciudad, Quilmes, al igual que la cerveza que tanto te gusta), eso sí a cambio necesito los mantecados deliciosos como los que me servían mis tíos junto con el café en Euskadi y en Galicia:).
Tenías razón niña, me arrancaste una sonrisa (no es que no te lea habitualmente, lo que pasa es que no he tenido mucho tiempo para escribirte). Un besote desde la fría y asquerosamente húmeda Buenos Aires

lunazul dijo...

Jejeje, deberían contratarte los de los palitos Pep para una campaña de marketing! O al menos agasajarte con un palé entero de palitos en la puerta de tu casa, ¿te imaginas?

Argentina es uno de mis viajes soñados pendientes. Espero que la fortuna me lleve pronto por allí...

(Por cierto, mi vicio son los risketos, si no los has probado tienes que hacerlo! y también ayudo a mantener a Pepsi, jejejeje)

Un besote, guapa :D

Alatriste dijo...

Me apuntaré tus recomendaciones, porque viajar a Argentina es una asignatura pendiente, que espero aprobar pronto.
Puesto al día quedo.
Me voy a ver si duermo algo.
Gracias por estar ahí.
Un beso muy grande.